Cambiamos el Sad Lisa de Cat Stevens por el Revolvió de Bebe.
Yo estoy sin quicios, en un cruce de caminos mirando como todos cogen el suyo, y yo... yo mirando.
El jueves me revuelve, me inquieta, me intranquiliza...
¡El jueves me revienta!
Encima hoy me han dado la ingrata noticia de que me voy a tener que abonar al centro de Móstoles, a ver si drogándome oficialmente conseguimos algún efecto un poco más directo, un poco más claro, menos retorcido, menos caradura...más, menos...
Las paredes me están subiendo por el cabello y me estoy muriendo de desesperación, pero la vaguería me invade. No obstante siento unas ganas tremendas de respirar profundo, de gritar alto, desgañitarme seriamente, para recuperar el ánimo.
Me cansa el apellido que me dieron porque será de los primeros en el cielo que algunos reinan, pero aquí se demora y siempre se paga.
Parece que me calmo pero es solo lo que parece...